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Con un cuerpo delicioso al que nadie podía dejar de mirar, esta bella ecuatoriana tenía bajo sus pies a su novio y él hacía de todo por ella. Cómo no hacerlo todo y si luego el regalo era ella misma en cuatro patas y gimiendo de lo más rico. Así cualquiera se vuelve hasta en un sirviente por un culo así.

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